Serie

Vidas infinitas en tiempos olvidados

Exposición Individual 2011

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Vidas infinitas en tiempos olvidados

Esta serie pertenece al proyecto

Vidas infinitas en tiempos olvidados.​

El proyecto consitía en dos series diferentes pero con un mismo punto en común, Belchite.

La pérdida es un sentimiento común a todos los seres humanos, es una experiencia que todos hemos vivido, sufrido y asimilado de una u otra manera. Una cualidad esencial de la vida que no podemos obviar. Se trata de una emoción que araña parte de nuestra existencia y nos acompaña silenciosa a lo largo de nuestro recorrido. Su presencia es inamovible y marca nuestros pasos hasta la eternidad. Asimilar su naturaleza es afirmarnos como individuos al ser capaces de transformar las heridas -con la valía del tiempo y la fortuna del olvido- en fuente de fortaleza. No sólo el hombre nace y muere una vez en sentido literal, sino que muere y nace muchísimas veces en el transcurso de su vida. Así planteo el concepto de pérdida en este proyecto, como una muerte en vida donde dentro de este desastre el hombre aprende a nacer de nuevo. No es una circunstancia dramática sino que forma parte de un ciclo natural compartido por todos los seres vivos en diferentes escalas y contextos.

Para este proyecto he recurrido a fuentes de mi entorno relacionadas con el concepto de pérdida. Desde un aspecto global, Belchite es un pueblo a partir del cual he podido indagar en el objeto que es motivo de estudio. Resulta ser un pueblo arrasado en la guerra civil y que ha permanecido deshabitado desde aquel acontecimiento. Su estado resultó tan ruinoso que los mismos habitantes edificaron al lado un nuevo pueblo sin molestarse en transformar el estado final del anterior. Comenzaron a construir de nuevo sus vidas junto al mismo hecho que las destruyó. Ahora el espacio se ha integrado en el paisaje en el sentido que ha permanecido, pero el concepto de pérdida se encuentra en cada uno de los habitáculos que resisten a duras penas; se mantienen en pie con unas pocas particularidades arquitectónicas.

Mi deseo ha sido el de transmitir la experiencia de la pérdida como un cuento donde la voluntad de crecer es la protagonista de la historia y los hombres los personajes que llevan a cabo la función. Son extraordinarias las personas capaces de alimentar su fuerza de voluntad, para poder crecer ante las adversidades. Por ello me ha interesado trabajar con obras de gran tamaño, como si tratase de páginas de un cuento para niños. Además, la disposición en las salas está cuidadosamente pensada para que dialoguen entre ellas y el espacio transcendiera en su conjunto. En el mural intervenido he representado los personajes que hacen de la pérdida historias que contar.

Stop motion de la exposición del proyecto en el Centro de Arte Contemporáneo Damián Bayón, 2011 Santa Fé, Granada.

El duelo es el hijo de la pérdida que nace como consecuencia de lo ausente. No podemos ignorar ni evitar la tristeza de haberlo sufrido, porque entonces estaríamos negando, en nosotros mismos, nuestros propios sentimientos. Por ello he aportado en este tránsito un espacio reservado para la tristeza, titulada:​

– Tienes derecho a la tristeza-.​

Imagen superior

Tienes derecho a la tristeza 001.

  • Tinta china, acrílico, ceras y collages sobre tela.​
  • Medida, 195 x 300 cm.
  • Año 2011.

Imagen izquierda

Tienes derecho a la tristeza 002.

  • Tinta china, acrílico, ceras y collages sobre tela.​
  • Medida, 195 x 300 cm.
  • Año 2011.